Valdemoro es una ciudad dormitorio más de la periferia madrileña. La mayoría de las personas que duermen en estas ciudades (vivir viven fuera) lo hacen porque no pueden permitirse una vivienda (o al menos una con las mismas características) en Madrid. Además, los procesos de gentrificación que se están viviendo en Madrid, no harán sino aumentar la población de una periferia carente de servicios y recursos.

Las ciudades dormitorio, ciudades por excelencia de la clase obrera, no tienen vida. El cansancio de las jornadas de trabajo en la metrópoli y la falta de servicios y oportunidades, la hacen muy difícil.

El diseño y funcionamiento del cercanías responde a esto. Se trata de un transporte lineal que simplemente trata de llevar a la clase trabajadora de sus ciudades muertas de la periferia a los centros de trabajo en la capital. Ida y vuelta, cada mañana.  En el caso de Valdemoro, el transporte urbano cumple exactamente la misma función: recoger a la gente de sus casa y embutirlas en un tren corto de cercanías, y viceversa. Es lógico que el servicio sea deficiente cuando este no responde a los intereses de quien lo usa y lo trabaja.

cercanías feminista
Personas obligadas a caminar por las vías debido a una avería.

Vemos también como el diseño del transporte no responde las necesidades de cuidados y mantenimiento de la vida. Los desplazamientos en estos casos no son lineales (como el de casa-trabajo-casa) sino que incluyen una gran multiplicidad de desplazamientos que vistos sobre el plano, tienen una forma más circular que lineal, tal y como explica el Col·lectiu Punt 6.

Así, vemos como el diseño del transporte público perjudica a la periferia obrera y, especialmente, a las mujeres, las cuales han sido responsabilizadas sistemática e históricamente de los trabajos de cuidados. Otro de los colectivos claramente perjudicados es el de las personas con diversidad funcional, ya que el 40% de las estaciones de cercanías no son accesibles universalmente.

Además, tampoco debemos olvidar que cada año se producen más de 31.500 muertes prematuras en el Estado español a causa de la contaminación atmosférica, según informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente. El transporte público está llamado a ser un elemento clave para la lucha contra la contaminación, pero de momento RENFE y ADIF parece que tienen el móvil apagado o fuera de cobertura.

Debemos tener claro quienes somos y qué es lo que queremos. Por que si somos quienes trabajamos para mantener la vida (produciendo lo necesario y desarrollando las tareas de cuidados), nos merecemos muchísimo más que unas ciudades muertas y un sistema de transportes que atente contra la vida.

 

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Vecino de Valdemoro. Trato de escribir con la solidaridad y la humildad como principios básicos.

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